La Bitácora da trabajo, pero también alegrías.
Después de 8 años de trabajo, agotador en algunos momentos, la consecución del Premio Cervantes por Juan Gelman le da a la Bitácora la vida que merece.
Ahora la gente entra, comenta, se relaciona, se interesa por la poesía y eso es bueno.
Un trabajo hecho con cariño y esfuerzo finalmente da sus frutos.